El pasado miércoles 1 de mayo, el mundo de la literatura quedó conmocionado tras conocerse el fallecimiento del aclamado novelista estadounidense Paul Auster, debido a un agresivo cáncer de pulmón. El autor de 77 años murió acompañado entre sus familiares en su domicilio en Brooklyn, Nueva York.
A lo largo de su carrera profesional, Auster reconoció tener una gran afinidad con el cine e incluso, en su época estudiantil, presentó un examen para ingresar en el Instituto de Altos Estudios de Cinematografía, en París. Además, varios se sus trabajos literarios tuvieron referencias de películas de históricos directores cinematográficos como Yasuhirō Ozu, Vittorio de Sica y Sayajit Ray.
Con obras que fueron traducidas a 40 idiomas, Auster también tuvo experiencia profesional como guionista y director de cine.
La música del azar, 1993. Es una adaptación de la novela del mismo nombre que cuenta la alianza de dos perdedores, Jack Pozzi, un jugador profesional de póker y Jim Nashe, un antiguo bombero, para que jueguen una partida contra unos millonarios con la intención de poder enderezar sus vidas.
Smoke, 1995. Dirigida por Wayne Wang y protagonizada por Harvey Keitel, William Hurt, Stockard Channing, Ashley Judd y Forest Whitaker, cuenta con el guión de Paul Auster, basado en su propio texto, que se centra en la interacción de varios personajes que acuden a un estanco de Brooklyn.
Blue in the face, 1995. La película fue también dirigida por Wayne Wang y contó con la participación de Harvey Keitel, el músico Lou Reed, Roseanne, Michael J. Fox y Jim Jarmusch.
Lulu on the bridge, 1998. Es la tercera película que cuenta con la actuación de Harvey Keitel. También actúa Mira Sorvino, Willem Dafoe, Vanessa Redgrave y Gina Gershon.
El centro del mundo, 2001. De nuevo con la dirección de Wayne Wang, este drama erótico es protagonizado por Peter Sarsgaard, Molly Parker, Carla Gugino y Balthazar Getty.
La estimación aproximada de tratamientos preventivos o antienvejecimiento alcanzará los 60.000 millones de dólares en 2032. Los productos pueden ser cremas antiarrugas, tratamientos, suplementos, levantar pesas, entre otros.
Aunque el envejecimiento se presenta como un problema que hay que solucionar, la ciencia indica que no existe un punto de inflexión biológico que marque la transición entre la mediana edad a la vejez, según Eric Verdin, presidente y director ejecutivo del Instituto Buck para la Investigación sobre el Envejecimiento en California.
“Existe una increíble cantidad de variabilidad entre diferentes personas”, dice Verdin, quien utiliza la edad biológica en vez de la cronológica. La biológica es cuando se mide a través de las células y tejidos y la cronológica es la cantidad de años que ha estado vivo.
Los adultos de mediana edad y mayores se sienten más jóvenes que personas de edades similares hace 10 o 20 años, según el estudio dirigido por Markus Wettstein, investigador de la Universidad Humboldt de California.
“La gente pospone la vejez porque no quiere entrar en esta fase de la vida bastante indeseable”, dijo Wettstein.
Grandes empresas e inversores han financiado miles de millones en investigaciones sobre la longevidad, permitiendo tener nueva información sobre el proceso de envejecer.
“Ahora las células se pueden reprogramar para restaurar la función juvenil. Los nuevos medicamentos pueden eliminar las células senescentes que provocan la inflamación. Las intervenciones dietéticas como el ayuno intermitente y la restricción calórica han demostrado tener potencial para prolongar la vida. A pesar de este progreso, los científicos todavía discuten sobre qué es el envejecimiento y cuándo comienza”, indica National Geographic en su página web.
“El envejecimiento no es algo que ocurre abruptamente”, dice Verdin. “Es un continuo, lo que hace que sea difícil de definir”.
El acto conmemorativo se lleva a cabo para recordar a aquellos que fallecieron en la lucha contra las fuerzas nazis en la Gran Guerra Patria.
La inflamación, una respuesta natural del cuerpo a diversas sustancias o estímulos, puede manifestarse de manera particularmente notable cuando ingerimos alimentos, siendo los granos uno de los principales desencadenantes. Sin embargo, no es motivo para renunciar a los nutrientes y beneficios que estos alimentos aportan. Con pequeños ajustes en nuestra dieta y hábitos diarios, podemos mitigar esta reacción adversa y deleitarnos con los aportes saludables que los granos ofrecen, sin temor ni molestias asociadas.
Elige granos integrales
Opta por granos integrales en lugar de granos refinados. Los granos integrales conservan la fibra y los nutrientes que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo.
Controla las porciones
Aunque los granos son nutritivos, comer en exceso puede desencadenar inflamación. Controla las porciones y mantén un equilibrio en tu consumo diario de granos.
Remoja los granos antes de cocinar
Remojar los granos antes de cocinarlos puede ayudar a reducir los niveles de ácido fítico, un compuesto que puede dificultar la absorción de ciertos nutrientes y causar inflamación en algunas personas.
Diversifica tu selección de granos
No te limites a un solo tipo de grano. Varía tu selección para obtener una amplia gama de nutrientes y reducir la posibilidad de sensibilidad o intolerancia a un tipo específico de grano.
Acompaña los granos con alimentos antiinflamatorios
Combina tus granos con alimentos ricos en antioxidantes y grasas saludables, como frutas, verduras, aguacate o aceite de oliva, para contrarrestar cualquier efecto inflamatorio.
Ejercicio regular
Mantenerse activo puede ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo. Incorpora ejercicio regular en tu rutina para promover la salud general y reducir los efectos negativos de los alimentos inflamatorios.
Al seguir estos consejos simples, puedes disfrutar de los beneficios nutritivos de los granos sin preocuparte por la inflamación. Recuerda que una dieta equilibrada y variada es clave para mantener la salud y el bienestar a largo plazo.
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