En menos de 10 minutos, un adolescente estadounidense amasó una pequeña fortuna vendiendo una memecoin que había fabricado en broma. Quienes invirtieron, sintiéndose estafados, buscaron venganza.
En menos de 10 minutos, un adolescente estadounidense amasó una pequeña fortuna vendiendo una memecoin que había fabricado en broma. Quienes invirtieron, sintiéndose estafados, buscaron venganza. Noticias sobre negocios
